La Sinagoga

En la calle de los ‘Judíos’, a media altura, se encuentra la Sinagoga de Córdoba. En pleno centro histórico, en el barrio de la Judería, el barrio judío de la ciudad, se encuentra en segundo lugar en el ranking de monumentos más visitados de Córdoba, tras la Mezquita.

Su estructura a duras penas puede distinguirse desde fuera, ya que no se accede directamente, sino que hay que atravesar primero un angosto patio hasta acceder a un vestíbulo que da paso a la sala de oración.

De planta cuadrada y una altura que sobrepasa los seis metros, la Sinagoga se construyó en 1315, año 5075 del calendario judío. El edificio está decorado con yesería de estilo mudéjar. En el muro adyacente al patio se encuentran, en una galería superior, tres  balcones que permitían a las mujeres asistir a la oración. Dichos balcones cuentan con unos preciosos arcos polilobulados y se contornean con un alfiz en el que se pueden leer inscripciones de los Salmos Judíos. Para llegar a ellos, se accede desde el vestíbulo a una escalera que llega a la galería de las mujeres.

El muro que queda frente a la entrada, situado al norte, está ricamente decorado en yesería. Cuenta con gran cantidad de inscripciones del verso 4 del Cantar de los Cantares.

El muro occidental contiene un arco ojival con finos lóbulos, soportado por una repisa de almedinado que contiene la siguiente inscripción cúfica A JEHOVA, TODO REINO Y PODERIO. Bajo este arco se guardaban los pergaminos de la Torá. La Sinagoga de Córdoba no fue la única que tuvo dicha ciudad; pero sí es la única sinagoga española que ha llegado hasta nuestros días. Sólo cuatro sinagogas más construidas antes del decreto de expulsión de los judíos han pervivido en España. Una de ellas, la sinagoga de Santa María la Blanca de Toledo, es también un lugar digno de visitar.

La Sinagoga de Córdoba tras la expulsión de los judios

Tras la expulsión de los judíos en 1492, la Sinagoga se utilizó como hospital de hidrófobos, lo cual la salvó de su demolición.

En 1588 se utilizó como ermita de San Crispín y san Crispiniano, patrones de los zapateros, porque en ella se celebraban las juntas de la Cofradía de dicho gremio.

En el siglo XIX también se utilizó como escuela infantil.

A día de hoy, es una de las atracciones turísticas de la ciudad, dado su buen estado de conservación y por ser la única que se conserva en Andalucía.

En el siguiente vídeo puedes ver la Sinagoga tras la última restauración realizada en 2014.

Cómo llegar

Cuando estés planificando qué ver en Córdoba, la Sinagoga debe ser uno de los monumentos que debes incluir en tu itinerario.

Puedes llegar atravesando la Puerta de Almodóvar. La primera calle a la derecha es la calle Judíos. La zona es de difícil aparcamiento, por lo que lo ideal es llegar hasta dicha puerta en autobús. Las líneas 1, 2, 5, 7 y 9 te dejarán en la parada “Glorieta Cruz Roja” (parada 73), desde la que podrás llegar andando a la Sinagoga en menos de 5 minutos. También se puede llegar con las líneas 2, 3, 6, y 12, que paran en la parada 74, del mismo nombre que la anterior y situada justo al lado. Estas dos paradas se encuentran a 350 m. de la Sinagoga.

En coche puedes aparcar en el Parking de la Victoria. Está un poco más retirado pero son sólo 550 m. de paseo.

Horario de visitas, precio y contacto

El horario de visita es de martes a domingo de 9 a 15:30 h. Los lunes está cerrada, así como los días 1 y 6 de enero y 25 de diciembre.

La Sinagoga se puede visitar gratis si eres ciudadano de la Unión Europea. El precio de las entradas es 0,30€ para el resto de personas.

Puedes contactar en el teléfono (0034) 957202928

Localización

Foto: Anita Gould