Alcázar de los Reyes Cristianos

Junto a la Mezquita y Medina Azahara, el Alcázar de los Reyes Cristianos forma la tríada de monumentos que hay que ver en Córdoba obligatoriamente. Esta fortaleza, cuyo origen se remonta a los tiempos de la Córdoba romana, es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y dado que pertenece al centro histórico, es muy fácil de incluir en tu ruta cuando visites la ciudad.

Historia del Alcázar

El Alcázar de los Reyes Cristianos es uno de los monumentos más importantes de Córdoba y de ello deja constancia el hecho de que convivan en él restos romanos, visigodos y árabes. Aunque cuando Fernando III tomó la ciudad ya le echó el ojo al Alcázar para convertirlo en su residencia, sería Alfonso XI el que realizaría la ampliación del mismo hacia el sur. Posteriormente, los Reyes Católicos seguirían mejorando el recinto, especialmente los jardines.

La relación con los monarcas que dan nombre a este monumento de Córdoba fue realmente estrecha. Durante la campaña contra el reino de Granada, el Alcázar se convirtió en su residencia y desde él planeaban las operaciones que tendrían lugar. También aquí recibieron a Cristóbal Colón, quien les presentó su proyecto para llegar a las Indias por el Oeste.

Más tarde albergó el archivo de la Inquisición y también la cárcel de la misma. Fue esta institución quien construyó una iglesia en el interior del Alcázar en el siglo XVIII. Tras la desaparición de la Inquisición, se siguió utilizando como cárcel civil y durante la década de los 30 del pasado siglo se utilizó para fines militares. Desde 1955, la titularidad de la fortaleza pertenece al Ayuntamiento de Córdoba.

Las Torres del Alcázar

El Alcázar cuenta con cuatro torres. Son las siguientes:

  1. Torre de los Leones. De planta cuadrada y con una sala en su interior.
  2. Torre del Homenaje. Tiene la peculiaridad de ser de planta octogonal en su planta baja y hexagonal en la planta alta.
  3. Torre de la Inquisición. De planta circular y remate poligonal en la parte más alta.
  4. Torre de la Paloma. De planta cuadrada. Esta torre fue reconstruida a mediados del siglo XX.

Jardines del Alcázar

Los jardines se asientan sobre la antigua Huerta del Alcázar. Es un maravilloso conjunto compuesto de multitud de plantas autóctonas que ocupa más de 50.000 metros cuadrados. Su configuración actual se realizó a mediados del siglo pasado y se distribuye en diferentes terrazas.

Planta baja

En la planta baja, el Alcázar cuenta con dos patios: el patio morisco, de influencia mudéjar y único patio del Alcázar cuya estructura no ha cambiado desde que se construyó, y el patio chico, que daba acceso a los baños reales de Doña Leonor, mandados construir por Alfonso XI en 1328. Estos baños se levantaron en el lugar donde anteriormente se encontraba la alcazaba y son de clara inspiración árabe. También en la planta baja se encuentra una columna romana situada bajo el nivel del suelo que perteneció al uso romano de este recinto.

Planta alta

Salón de los mosaicos

Es el salón más famoso del recinto amurallado. De planta rectangular, recibe su nombre por albergar mosaicos de la época romana de la ciudad que fueron hallados durante la obra de reforma de la Plaza de la Corredera. Dichos mosaicos datan de los siglos II y III. El uso original de esta sala fue Tribunal de la Inquisición y forma parte de la Iglesia que esta institución construyó en el siglo XVIII.

Horarios de visita al Alcázar

Del 16 de Septiembre al 15 de Junio:
De Martes a Viernes de 8:30 a 20:45 h.
Sábado de 8:30 a 16:30 h.
Domingo y festivos de 8:30 a 15:00 h.

Del 16 de Junio al 15 de Septiembre:
Martes a sábado de 8.30 a 14.30 h.
Domingos y festivos de 9.30 a 14.30 h.

Precio de la visita al Alcázar

Adulto: 4.5 €
Estudiantes: 2,25 €
Niños hasta 14 años: Gratis.

De Martes a Viernes de 8:30 a 9:30 h., a excepción de los festivos, la entrada es gratuita.

Localización

 

Foto: Alex Berger