Cristo de los Faroles

Dominando la Plaza de Capuchinos, se encuentra el Cristo de los Faroles, uno de los iconos de la ciudad de Córdoba. Oficialmente llamado Cristo de los Desagravios y Misericordias, fue tallado en 1794 por Juan Navarro León, cantero cordobés, bajo encargo del monje capuchino franciscano Fray Diego José de Cádiz.

La cruz se erige sobre dos prismas octogonales que a su vez descansan sobre un basamento de piedra. Todo ello rodeado por una verja (colocada en los años veinte del siglo pasado) y alumbrado por ocho faroles que dan el nombre popular al Cristo. Dichos faroles reemplazaron a los originales en el año 1984.

Junto al Cristo, en la fachada que daba acceso a la antigua huerta del convento, se encuentra una lápida octogonal que refleja las indulgencias concedidas a la talla del Cristo de los Faroles. La inscripción es la siguiente:

«TODOS LOS FIELES QUE REZAREN
DEVOTAMENTE UN CREDO DELANTE DE ESTA
SAGRADA IMAGEN DEL SSMO CHRISTO DE LOS
DESAG. Y MISERICORDIAS GANAN TRESCIENTOS
Y SETENTA DIAS DE INDULGENCIA CONDECIDOS
POR DIFERENTES PRELADOS.
AÑO DE 1794″

El Cristo de Los Faroles, la película

La popularidad de esta talla alcanzó cotas nacionales cuando en el año 1958, Antonio Molina protagonizó la película que lleva por nombre “El Cristo de Los Faroles”.

Portada Cristo de los Faroles
Portada de la película del Cristo de los Faroles, de Antonio Molina.

En el siguiente vídeo podéis ver un fragmento de la película.

La Plaza de Capuchinos

Esta plaza, una de las más populares de la ciudad, formaba parte antiguamente del Convento del Santo Ángel (PP. Capuchinos) y conserva hoy día el empedrado original. La congregación la donó a la ciudad en el año 1730 para conectar la Axerquía con la Villa por la Cuesta del Bailío. A pesar de ser un lugar de paso público, aún conserva la tranquilidad y paz que debió de tener cuando era un espacio conventual.

Al acceder a la plaza, nos encontramos ante un espacio rectangular rodeado de paredes encaladas pertenecientes a dos conjuntos arquitectónicos. Por un lado está la Iglesia y la fachada del propio Convento y por otro lado la Iglesia y el Hospital de San Jacinto, hospital que estuvo destinado a enfermos incurables fundado en 1569 por Pedro del Castillo.

En Semana Santa procesionan por esta plaza tres hermandades muy veneradas en la ciudad. La Hermandad de la Sangre el Martes Santo, la Hermandad de la Paz el Miércoles Santo y la cofradía de Los Dolores el Viernes Santo.

Localización

Foto: manuel m. v.